Don Alfredo de la Roza

Don Alfredo de la Roza Campo

Don Alfredo de la Roza Campo

(Santa Marina de Siero, 1925 - Oviedo, 2004)

Nace nuestro protagonista el 5 de diciembre de 1.925 en un caserío de Santa Marina de Cuclillos (Siero), donde residirá hasta 1.932.

En ese año, Alfredo de la Roza entra a estudiar a las Escuelas Cristianas dirigidas por los Hermanos de la Salle. Allí, respiró una enseñanza cristiana profunda y da sus primeros pasos en el estudio de la música de la mano del Maestro Ángel Curto Barrón, director de la Banda de Música de Langreo. Don Alfredo se inicia en el solfeo y en el fliscorno. Y entra a formar parte de la escolanía del colegio como cantor y acólito. Tras la revolución de 1.934 y la contienda civil española, De la Roza ingresa en el Seminario Metropolitano. El ambiente religioso de su familia, su pertenencia a la congregación mariana del colegio y la muerte de dos tíos suyos (Luis y Ricardo) sacerdotes, le animan junto con otros tantos niños a iniciar su carrera eclesiástica, que concluirá con su ordenación en la primavera de 1.952. En el Seminario, acude a clase de piano y solfeo como todos, aunque empieza a destacar por su base, trabajada ya de niño. A partir de 1.945 su formación musical toma rumbo firme de la mano de Don Eugenio Antuña, profesor del Seminario. Acude a clases en el Conservatorio Provincial de Oviedo, teniendo por profesores a Don Amalio Nuevo (piano) y a Don Vicente San Timoteo (armonía). De estos dos profesores guardaba emocionado recuerdo, y decía le habían forjado como músico y compositor.

Complementó estudios en el Monasterio de Montserrat, en los cursos 1.948-1.949 y 1.9491.950, donde consolidó una firme formación en canto gregoriano. A la par, De la Roza dirige la Schola Cantorum del Seminario de Oviedo, para la cual entregó su vida y lo mejor de su obra compositiva. Fueron memorables muchas de sus audiciones; conciertos aplaudidos y felicitados personalmente incluso por el Nuncio de Su Santidad Mons. Antoniutti, y sobre todo el trabajo realizado con la Schola en conciertos de gregoriano en los principales teatros de la provincia. Mención especial cabe a la solemnidad de los Maitines del Triduo Sacro en la Seo ovetense -de la que será Maestro de Capilla desde 1.958- , cantados desde 1.951 hasta 1.972, donde se interpretaban los responsorios de Tomás Luis de Victoria, Cristóbal de Morales, Recife, Y on, Goicoechea. . . entre otros. Desde 1.970 entra a formar parte de la Capilla Polifónica Ciudad de Oviedo, de la que será subdirector y director años más tarde. De la Capilla, y a impulso de Doña Isabel Maqua, surge la Escolanía San Salvador, de la que Don Alfredo será Director hasta su fallecimiento. En esta época, cosecha también éxitos y grandes galardones al frente del Ochote Principado.

Como compositor, hemos citado como persona muy influyente a su profesor V. San Timoteo, pero nótese también la amistad y trato frecuente del autor de estas obras con el también asturiano P. J. Ignacio Prieto s.j. Aunque en palabras de Don Alfredo lo que más le ayudó fue el copiar a mano tantas obras de la polifonía clásica (como Bach). En expresión de Don Ángel Medina, Don Alfredo se puede definir como un antidivismo militante, en tanto que siempre rehuyó de la fama, incluso de valorar su propia labor compositiva. El mismo, no llevaba cuenta de sus composiciones, ni hizo nada (hasta 2.001) por publicarlas, pues para él no valían gran cosa. En el año 2.001 se plantea compilar su obra, ayudado por quien suscribe este artículo. Al poco de su fallecimiento, sobre su mesa de trabajo se encontraban unos pocos borradores de este proyecto.

En la mañana del domingo 31de octubre del año 2.004, tras el rezo de las Laudes, Don Alfredo de la Roza sufre una crisis cardio-respiratoria que no pudo superar.

Web del Ciclo de Música Sacra "Maestro de la Roza"